11 cosas que deberías saber antes de ir a visitar a un recién nacido

¡Por fin jueves! A tan solo un día del ansiado fin de semana… Hace unos días leí en el blog de tucomadre unos tips para ir a visitar a los bebés recién nacidos, y la verdad que no puedo estar más de acuerdo!! Os los copio a continuación:
Bebé acurrucado
1- Espera a ser invitado: Cuando se acaba de tener un bebé,  el mundo exterior importa bastante poco. Aunque nos cueste creerlo, por muchas ganas de ver al bebé que tengamos, los nuevos padres no están deseando que vayamos a visitarlos. En esas primeras semanas hay muchas novedades, muchos cambios y muchas adaptaciones. Tener visitas inesperadas o sentirse obligado a recibirlas es lo último que quieren los padres. Has esperado muchas semanas para conocer al bebé, bien puedes esperar alguna más.

2-Manda un mensaje: Recibir llamadas cuando se acaba de tener un bebé puede ser molesto, inconveniente o estresante. En esa casa ya no hay horarios normales y aunque llamemos a una hora que nos parece conveniente, no podemos saberlo. ¿Y si han pasado toda la noche despiertos y por fin se han dormido cinco minutos antes de que suene el teléfono? Si cuando te enteras de la noticia, escribes un mensaje dándoles la enhorabuena y diciéndoles que sean ellos los que te digan cuándo puedes ir a verlos dentro de unos días, esos padres te estarán inmensamente agradecidos.

3- No vayas al hospital: Las salas de maternidad de los hospitales deberían prohibir directamente las visitas. Una mujer que acaba de parir en un hospital, está en una situación muy vulnerable. No solo acaba de tener un bebé sino que además está en un hospital donde ella no tiene ninguna autoridad ni privacidad por lo que entre quien entre en su habitación, se tiene que aguantar con esas visitas. Recién parida lo único que quiere una mujer es estar con su bebé y descansar. Además las habitaciones suelen ser compartidas por lo que no solo tienes que soportar (sí, sí, soportar) tus visitas, sino las de los demás.

4- Ayúdales: Una vez invitado a su casa, no te sientes y esperes a que te sirvan el café y las pastas. Se tú el anfitrión, levántate y prepara el café y se insistente. No aceptes un “no,no, deja, ya lo hago yo”. Insiste en que se sienten y ya te apañas tú en la cocina. ¿Que no tienen de nada? Baja a hacer la compra. Con decisión apunta lo que necesiten y haz una visita a la tienda. Tiende la ropa, friega los cacharros y según te vas, bájate la basura. Tu visita será la más recordada de todas. Si no tienes confianza suficiente con esa familia como para hacer estas cosas, quizás no deberías ir hasta que el bebé tenga unos meses…

5- Lleva comida: Tener un bebé es tan cansado… que ni tiempo para cocinar se tiene. Hazles una tortilla, o tu mejor plato. ¿Que no cocinas? Cómprales un pollo asado o una empanada. Te lo agradecerán más que la típica caja de bombones y sus estómagos también.

6- Mantente alejado: Si no te encuentras al 100% no vayas a visitarlos aunque te hayan invitado. Los bebés tienen un sistema inmune muy débil y lo que a ti te afecta un poco, puede tener efectos devastadores en el bebé. Pospón tu visita para cuando estés completamente recuperado.

7- No hagas preguntas: Te contarán todo lo que quieran contarte sin necesidad de que les preguntes. Y lo que no te cuenten probablemente no sea de tu incumbencia.

8- No des consejos: Aunque tengas doce hijos, si no te piden consejo, mejor ahórratelos. Cada uno hacemos las cosas a nuestra manera y tu consejo aparte de ser bastante inútil, puede hacer daño aunque lo des con tu mejor intención.

9- Espera a que te ofrezcan coger al bebé: La única persona a la que el bebé conoce y con la que se siente seguro es su madre. El resto, incluido el padre, son extraños a los que se irá adaptando poco a poco. El bebé no tiene ningún interés en estar en tus brazos así que espera a que te lo den. Si esto no sucede, no te sientas mal. Piensa que estás haciendo lo mejor para ese pequeño. Si tienes la suerte de poder cogerlo unos instantes, siéntete afortunado y no lo acapares. En cuanto notes al bebé inquieto, devuélveselo a la madre (y no al siguiente en la fila).

10- No te olvides del resto: La llegada del nuevo miembro de la familia ha afectado a todos sus miembros. A todos nos gusta que se preocupen por nosotros así que no te olvides de mamá, papá y hermanos. Si hay hermanos mayores en la familia, dedícales solo comentarios positivos como: ¡Vaya hermano mayor que tiene este bebé. Qué suerte ha tenido! o ¡Papá y mamá tienen tanta suerte esta vez que estás tú aquí para ayudar, que cuando naciste tú, no había una hermana mayor tan estupenda! Todos los niños se ven asustados y ensombrecidos por la llegada de un bebé. Evita comentarios que les haga sentir obligados: “Tienes que…”, “ahora ya no…” Y no. Cuando llega un hermano, eso no les convierte en “niños grandes”, siguen teniendo la misma edad que ayer pero sus necesidades de atención posiblemente estén incrementadas. Si llevas un regalo, no te olvides del hermano/s. Al recién nacido le da bastante igual un arrullo más o menos. El hermano mayor te agradecerá infinito que te hayas acordado de él en un momento así.

11- No estés mucho tiempo: Procura que tu visita sea lo más corta posible. Los padres necesitarán el tiempo para otras muchas cosas aunque sea para tumbarse un rato en el salón. Recuerda: ¡Lo bueno, si breve, dos veces bueno!

Hasta la próxima! 😉


8 thoughts on “11 cosas que deberías saber antes de ir a visitar a un recién nacido

    1. Jejeje sí, la verdad que llegado el momento la gente solo quiere conocer y achuchar al nuevo miembro de la familia, y no piensan en nada más que eso… pero hay que enfocarlo desde el lado en que eso ocurre porque tienes familia y amigos que te quieren y se interesan por ti y tu nuevo bebé 🙂 gracias por leernos!! Besos

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  1. Hola,

    Me parece extremista usando expresiones como “no des consejos”,”no hagas preguntas”, “soportar a tus visitas”,puede ser incluso ofensivo para nuestros seres queridos. No puedes controlar de esa manera tu entorno.

    Creo que se pueden decir las cosas sin acritud y con mås sensibilidad. Es decir, los consejos yo los daría a los papás y no a las visitas (dentro de toda la preparación antes del parto). Por poner un ejemplo, antes del parto puedes coordinarte con tu pareja y familia, les incluyes y les explicas que necesitarás ayuda. Puedes crear uno o varios grupos en whatsapp o un email grupal para poner a mucha gente al día de los acontecimientos, fotos, etc y así evitar que ellos lo hagan separadamente y le dejas la responsabilidad de estar pendiente de esto al papá o algún hermano, etc.

    Puedes explicar que les contactarås por separado y les invitarås a ver al bebé, que lo haces así porque quieres dedicarle tiempo de calidad a tu bebé y a ellos también. A tu familia les podrás pedir que no acudan al hospital o que vayan juntos cuando tu pareja les indique y con tu madre o amigos cercanos se supone que tienes confianza y te van a ayudar o se lo vas a poder pedir (se da por hecho).

    Porqué no tomar tú la iniciativa sin esperar a que lo hagan los demås? Al fin y al cabo, eres tú quien va a dar a luz. No estoy de acuerdo con establecer por norma que te tengan que llevar comida o ver con malos ojos una caja de bombones, vaya!, no hay que criticar el detalle que han tenido, recuerda, con la mejor intención del mundo, sin embargo, puedes preparar antes del parto todo lo que puedas necesitar en el congelador u organizar pedidos online, o pedirle a una vecina que te compre lo que necesitas, etc.

    La visita a un bebé se puede, salvando las distancias, comparar con cualquier visita en general (algunas muy inoportunas), pero de verdad no creo que haya maldad ni malas intenciones. Las personas que hoy nos “molestan”, mañana nos echarán una mano si lo necesitamos posiblemente. Otro tema es que el bebé sólo está a gusto en brazos de la mamá…y el papá qué pasa?, eso es tirar piedras contra nuestro tejado si luego queremos que ellos se impliquen más, sinceramente.

    Hay formas menos ‘directas’ para conseguir el mismo resultado sin ofender o hacer daño y considerar las buenas intenciones de los demás. Lo contrario sería estar sóla y eso sí que es triste.

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    1. Hola María,

      Muchas gracias por darnos tu opinión al respecto.

      La verdad que la primera vez que leí estas recomendaciones no pude más que echarme a reír al recordar el momento de estrés que pasé cuando nació mi hijo y tenía visitas a todas horas en casa. Como buena anfitriona me negaba a dejarme ayudar y quería poder atender a todos perfectamente. Eso sí, al llegar la noche y según salía la última visita por la puerta… caía rendida en la cama!!

      Opino que, sacadas de contextos, estas recomendaciones pueden resultar extremistas, pero creo que también aportan al post un tono jocoso, que como madre te saca alguna que otra sonrisa.

      Además, siempre hay que tener en cuenta, que todas la visitas que puedes recibir cuando das a luz son de personas que te quieren, que se alegran del nacimiento de tu nuevo hijo y que se preocupan por ti y por tu familia. Por lo que siempre se les debe tratar con la máxima gratitud, aunque debido al cansancio de esos días, lo único que te apetezca sea estar con el papá de la criatura y el bebé.

      Un abrazo.

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  2. Personalmente agradecería un artículo basado en tips en cómo preparar a tu entorno para la llegada de tu bebé…al fin y al cabo quiénes leemos ese blog somos mamás, no las “visitas” . No podría reenviarle a mi hermano estos consejos, o bien se ofende, o bien nos llena la nevera con comida que no necesitamos y no abre la boca por no ofender.

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  3. Gracias por tu amable respuesta,

    Será un articulo muy interesante y útil, sin duda.

    Las mamås y papás necesitan saber cómo comunicar sus preferencias con diplomacia y desde el cariño, cómo controlar esas primeras semanas. Y sobre todo cosas concretas!.

    A veces un email a los amigos con la foto de tu bebé, una breve redacción de cómo ha salido todo, el día y hora, peso del bebé, etc. y una frase al final diciendo que recibirån una invitación para conocerle cuando la familia haya descansado, te puede salvar de unos cuantos mensajes y llamadas … y enfados!.

    Una amiga mía lo preparó todo durante su baja maternal y pråcticamente su marido sólo tuvo que rellenar espacios y darle al botón de “enviar”. En esa casa reinó la paz durante las primeras semanas (sólo por parte de las visitas porque la pequeñita no les dejó dormir, jaja).

    Te leeré pronto!

    Un abrazo

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