10 consejos para evitar los celos cuando llega un nuevo bebé

Baby girl 1

Buenos días queridas,

Hoy os escribo cargada de ilusión y con muchas ganas de compartir con todas vosotras mi gran alegría de estos últimos meses… ¡una princesita llegará pronto a mi vida! y nos tiene como locos a todos en casa.

Y aprovechando mi gran noticia, vamos a hablar de la llegada de un hermanito. Cuando esto ocurre, los celos son un sentimiento normal y hasta positivo en los niños, siempre que los vivan dentro de unos límites razonables.

Indican que el pequeño ha desarrollado con sus padres el sentimiento de apego, fundamental para que pueda amar y ser amado en el futuro, y que ha establecido un fuerte vínculo familiar. Por eso lo defiende cuando lo cree amenazado. Y es que las cosas cambian mucho para él cuando llega el bebé. Si hasta ese momento era el centro de todas las miradas, ahora las visitas fijan su atención en el recién llegado. Y sus padres tienen menos tiempo para atenderle. Por todo ello, para evitar que lo pase fatal, hay que ayudarle a entender su nueva situación.

El niño pasará por 3 etapas antes de acoger a su nuevo hermano:

  • Protesta. Es la etapa inicial. El pequeño utilizará todo lo que tenga a mano para recuperar esa atención de los padres que antes conseguía sin ningún esfuerzo.
  • Desesperación. Ante la falta de respuesta a sus demandas (su hermano sigue en casa) se desespera y puede mostrar cierta ansiedad.
  • Adaptación. Por fin, el pequeño se resigna y poco a poco se va acostumbrando a la nueva situación.

Pamela Sandler, psicóloga infantil, propone una lista de los diez mejores consejos para evitar los celos de los hermanos mayores frente a la llegada de un nuevo bebé:

  1. Dependiendo de la edad de tu hijo, debes decidir cuándo contarle que estás embarazada y que llegará un nuevo bebé. Los más pequeños no entenderán mucho si les cuentas sobre el bebé a comienzos del embarazo. En la medida que tu cuerpo cambie, probablemente alrededor del quinto o sexto mes, tendrás evidencia concreta de que hay un bebé, lo que lo hará más fácil de comprender. Sin embargo, para este grupo de edad, el niño no entenderá realmente lo que sucede hasta que el bebé llegue a casa contigo.
  2. Antes que nazca tu bebé, prepara a tu hijo dándole una muñeca que parezca un bebé para que la cuide. Usa tu imaginación y dale la oportunidad de que juegue con el bebé “de mentira”, cambiándole el pañal, alimentándolo, recostando la muñeca para que se duerma, vistiéndola y siendo muy suave con el bebé.
  3. Compra libros que hablen de hermanos y un bebé nuevo. En español hay tres libros recomendables de Mercer Mayer: La Hermanita de Franklin, La Nueva Hermanita de Francisca y El Nuevo Bebé.
  4. Es importante explicarle a tu hijo qué sucederá cuando llegue el momento de dar a luz, por ejemplo, por qué la abuelita se quedará cuidándolo o decirle que lo llevarás a la casa de su tía mientras mamá va al hospital. O puedes explicarle que papá o el abuelo lo pasarán a buscar a la escuela. Los niños necesitan que les den seguridad y que les reafirmen que hay un plan; es decir, que alguien los va a cuidar mientras mamá está teniendo al bebé. Si el niño podrá ir al hospital o centro de maternidad es importante decirle. Si sus rutinas van a cambiar, hay que preparar al niño. Los niños pueden manejar los cambios siempre y cuando estén preparados.
  5. Si das a luz a tu segundo hijo en el mismo momento en que estás tratando de enseñarle al mayor a que deje de usar pañales, o cambiándolo de la cuna a una “cama de grandes”, o tratando de quitarle el biberón o el chupete, ¡piénsalo dos veces antes de hacerlo! Es muy difícil esperar que un niño pequeño progrese al siguiente nivel de desarrollo al mismo tiempo que aparece un nuevo bebé en el panorama. En verdad, podrás hallar que tu pequeñín incluso retrocede un poco cuando el bebé nace.
  6. Es muy importante tratar de mantener las rutinas del hijo mayor, bebe con tartaa pesar de lo demandante que resulta tener un nuevo bebé en casa. Los grupos de juego, clases, escuela, comidas, hora del baño y la hora de ir a la cama generalmente funcionan en un determinado horario. Trata de mantener, dentro de lo que te sea posible, el programa habitual.
  7. Permite a tu hijo mayor tomar un rol activo en la vida del bebé. Por supuesto que hay que enfatizar que sea “suave con el bebé”. Pero también es importante integrar al bebé a la vida familiar, lo que ayuda a crear una relación positiva entre el niño y el bebé. Descubrirás que tu bebé pueda responder mejor a su hermano o hermana que a los demás. Deja que tu hijo mayor ayude con la alimentación, el baño u otros cuidados del bebé. Muchas veces cuando no se logra calmar al bebé usando métodos tradicionales, los hermanos mayores (haciendo muecas, cantando o haciendo shows) sí lo consiguen.
  8. Cuando llega un nuevo bebé al hogar, tu hijo se va a sentir desplazado. No hay manera de evitarlo. Los bebés son muy demandantes y los niños se vuelven más demandantes todavía cuando nace el bebé. Es importante hallar momentos en que puedas estar a solas con tu hijo mayor, momentos en tu día o semana que tu hijo sienta que te tiene para él solito. Es fundamental que el niño tenga un momento especial con su madre, ya sea aprovechando la rutina de leer cuentos por media hora antes de irse a dormir o ir a la plaza a jugar sin el bebé.
  9. A veces los niños desplazados por un nuevo bebé cambian su comportamiento. Pueden tener pataletas sin ninguna razón obvia. Pueden molestar al bebé, pareciendo en un principio ser cariñosos pero en realidad siendo agresivos. Necesitas conversar con tu hijo sobre cómo ha cambiado la familia (para mejor y para peor) y que aunque tenga pataletas, el bebé siempre estará allí. Es importante ser sincera sobre las cosas difíciles, pero también sobre las cosas maravillosas que implica tener un hermanito.
  10. Finalmente, para la mamá de dos o más niños: piensa en tu propia niñez. ¿En qué lugar naciste? ¿Eres la menor o el hijo del medio? ¿La mayor? ¿Te acuerdas de cuando nacieron tus hermanos o cómo te trataban tus hermanos mayores? Responder estas interrogantes es muy importante para comprender tu propio estilo de ser madre. Necesitas estar consciente de los sentimientos que tienes frente a estos temas para que seas considerada a la hora de lidiar con tus hijos. Si fuiste la menor, ¿tus hermanos mayores te cuidaban bien? Si eres la mayor, ¿tuviste resentimientos cuando nació tu hermanito(a) menor? Entre más abierta seas contigo misma frente a estos temas, estarás mejor capacitada para lidiar con tus propios hijos.

¡Hasta la próxima!


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